Cuando llega el verano, se da por hecho que es un momento del año en el que hay que hacer mil planes, viajar (cuanto más lejos mejor), socializar, ir a fiestas, ir a la playa… vamos, que se espera que te lo pases genial. La realidad es que el verano de cada persona es un mundo, una película diferente. Y esto es así ya que hay personas que ni siquiera tienen días de vacaciones en verano (y les toca trabajar), personas que detestan el verano por el calor, personas que, aunque tienen días libres y les gusta el verano, no pueden permitirse un verano lleno de lujos.
También existe el caso (que seguramente parezca el más raro) de las personas que aun teniendo el tiempo libre, la apetencia (deseo) y el dinero para pasárselo bien, no se lo pasan bien ni están a gusto.
Hay tantos tipos de veranos como tipos de helados que pueda haber (y mira que hay tipos), por ello, te invito a no juzgar antes de preguntar (ni después). Y que si en tu caso, este verano no está siendo como te lo imaginabas o “cómo debería ser”, te invito a que te permitas sentir lo que sientes sin filtros y como en el resto del año, afrontarlo de la manera que mejor te venga. Aunque a veces así lo parezca, mi vida, mis problemas, mis preocupaciones… no se esfuman por el “mero” hecho de que sea verano.
Y si como decía, no estás pasando el mejor de los veranos, desde Ur Psicología te mandamos un fuerte abrazo.